El Plan BIM aprobado para la Administración General del Estado establece una incorporación gradual, progresiva y proporcional de la metodología en la contratación pública.
El documento define cinco niveles de aplicación. Esto demuestra que BIM no es únicamente una maqueta tridimensional, sino una forma organizada de producir, comprobar y conservar información.
Un modelo común para muchas disciplinas
Arquitectura, estructuras, instalaciones, costes y planificación deben trabajar sobre criterios compartidos. El valor aparece cuando los conflictos se detectan antes de llegar a la obra.
El reto de las pequeñas empresas
La transición necesita formación, estándares proporcionados y requisitos comprensibles. Exigir modelos complejos sin una finalidad concreta solo aumenta costes administrativos.
Información después de la entrega
El modelo puede acompañar mantenimiento, reformas y gestión de activos. Para ello debe contener datos útiles, tener responsables definidos y permanecer accesible durante todo el ciclo de vida.