Las inundaciones urbanas aparecen cuando la lluvia supera la capacidad del alcantarillado, un río se desborda o el mar dificulta la evacuación del agua.
Además de canalizar agua, una ciudad resiliente debe almacenarla, infiltrarla y dirigirla mediante espacios distribuidos.
Superficies que absorben
Pavimentos permeables, jardines de lluvia y zonas verdes permiten que parte del agua entre en el suelo. Los parques pueden almacenar lluvia temporalmente.
Edificios preparados
Garajes, instalaciones eléctricas, plantas bajas y rutas de evacuación necesitan análisis específico. Una pequeña diferencia de altura puede evitar pérdidas importantes.
Información antes de la emergencia
Los residentes deben saber qué zonas evitar y cómo recibir avisos. Una ciudad resiliente reduce daños y permite una recuperación más rápida.
Fuentes editoriales
Fotografía: frank müller from Beijing & Hamburg · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons