El Gobierno de España anunció un PERTE para la industrialización de la vivienda con una inversión pública de 1.300 millones de euros durante diez años.
La iniciativa busca producir viviendas con mayor rapidez y control, trasladando parte del trabajo desde la obra abierta hacia fábricas y cadenas de montaje especializadas.
Industrializar no significa uniformar
La fabricación de componentes repetibles puede convivir con diferentes fachadas, distribuciones y contextos urbanos. El sistema constructivo debe apoyar al proyecto arquitectónico, no sustituirlo.
La logística forma parte del diseño
Dimensiones de transporte, tolerancias, uniones, grúas y secuencia de montaje deben decidirse desde el principio. Un error digital puede repetirse en decenas de unidades.
Calidad y vivienda asequible
La velocidad solo es valiosa cuando mantiene durabilidad, confort acústico, eficiencia energética y capacidad de mantenimiento. El objetivo debe ser producir mejor, no simplemente terminar antes.