España aprobó el PERTE Chip con un presupuesto público de 12.250 millones de euros hasta 2027. El programa pretende reforzar investigación, diseño de microprocesadores, fotónica integrada, plantas de fabricación, pruebas y formación.
La ambición financiera es considerable, pero la evaluación europea de 2026 señala que el país debe continuar desarrollando su industria de semiconductores y su capacidad tecnológica soberana.
La cadena tiene muchos eslabones
Una estrategia no se limita a construir una fábrica. Incluye materiales, equipos, diseño fabless, propiedad intelectual, encapsulado, pruebas, proveedores, universidades, energía estable y profesionales especializados.
El talento necesita continuidad
Formar ingenieros requiere años y proyectos donde puedan desarrollar experiencia. Becas o cursos aislados no bastan si las empresas no ofrecen carreras técnicas, investigación aplicada y continuidad de inversión.
La ejecución importa más que el anuncio
El valor público debe medirse mediante instalaciones operativas, patentes, empresas creadas, producción, empleo cualificado y participación en cadenas europeas. El presupuesto es un punto de partida, no el resultado final.