El 75,35% de las pymes españolas alcanzó al menos un nivel básico de intensidad digital en 2025, por encima de la media europea del 71,39%. Sin embargo, solo el 37,92% de las empresas utilizaba servicios cloud, frente al 46,69% de la UE.
La adopción de inteligencia artificial alcanzó el 20,27%, ligeramente por encima de la media europea. El reto consiste en convertir herramientas aisladas en sistemas empresariales conectados.
Digitalizar no es acumular aplicaciones
Una empresa puede utilizar muchas plataformas y continuar trabajando con información duplicada, tareas manuales y decisiones lentas. La transformación comienza al simplificar procesos y establecer una fuente fiable de datos.
La nube necesita gobierno
Migrar información requiere permisos, copias de seguridad, seguridad y responsabilidades claras. Sin estas reglas, la comodidad tecnológica puede crear nuevos riesgos operativos y legales.
Tecnología con resultado medible
Cada inversión debe relacionarse con ventas, tiempo, calidad, costes o servicio al cliente. La herramienta adecuada no es necesariamente la más compleja, sino la que resuelve un problema definido.